A debate el futuro del sector de la fruta dulce.

El consejero de Desarrollo Rural  se ha reunido con los representantes de los fruticultores y ha afirmado tras el encuentro que defenderá “las soluciones que considere el sector que se deben tomar”, pero también ha realizado una advertencia: “si nos son las correctas, nos jugamos la explotación familiar”.

Los asistentes a la reunión han analizado las conclusiones de las mesas de trabajo organizadas por el departamento a lo largo del mes de octubre y en las que varios expertos aportaron su punto de vista sobre la crisis de precios que han vivido los productores de fruta dulce el pasado verano.

El consejero ha anunciado que la intención del Departamento es que a final de año haya un plan de acción para el sector y que este llegará después de varias reuniones como la celebrada, pues es mucho lo que hay que debatir sobre el asunto.

El documento que tanto el consejero como el director general de Producción  han puesto sobre la mesa contiene una decena de conclusiones principales extraídas de las recomendaciones de expertos en fruticultura, legislación europea, márquetin, comercio y otras disciplinas relacionadas con la producción y el comercio de futa.

1. Necesidad de un debate autocrítico desde el propio sector. La repetida situación de crisis en el sector de la fruta dulce tiene que hacer reflexionar al propio sector sobre sí mismo.

2. Las administraciones públicas no tienen la solución. La solución a la situación está en el mismo sector de la fruta de hueso, no en la Administración Pública. Ni los gobiernos regionales afectados, ni el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, ni la Comisión Europea pueden intervenir de manera contundente. La retirada de producción del mercado puede ser una medida paliativa para un momento puntual, al igual que el arranque financiado, pero ambas actuaciones son parches más que soluciones. La solución la tiene que encontrar y gestionar el propio sector.

3. Es el sector el que tiene que autogestionarse. Los dos puntos iniciales llevan a la conclusión de que es el propio sector de la fruta de hueso el que debe organizarse de cara al mercado. Hay muchos elementos para hacerlo, lo que quizá falta es voluntad. La forma de organizarse puede seguir diferentes modelos: una organización de productores o una interprofesional.

4. Es imprescindible tener datos del aforo de producción y de la oferta. Para hacerse respetar en el mercado hay que poder gestionar la oferta. Por ello, antes de comercializar es preciso saber qué producción se tiene y cómo va a ir llegando al mercado. De esta manera, se podrá organizar y dirigir a los mercados de una forma ordenada.

5. Es fundamental establecer contratos de compra-venta en la fruta. La venta de fruta de hueso “a resultas” es algo que hay que evitar e impedir. Y este trabajo se puede realizar por dos vías. Una desde la propia organización del sector (por ejemplo, la posible interprofesional). Otra vía es el control para que estas ventas no se produzcan, y para ello la Agencia de Información y Control Agroalimentarios, AICA, ya está trabajando.

6º-El sector debe hacerse respetar. El sector productor y la industria deben hacerse respetar en los mercados. Para ello es necesario tener un tamaño suficientemente grande como para no tener que negociar en situaciones de desventaja. Además, esta situación va a incrementarse en el futuro, de manera que, si el sector de la fruta de hueso no trabaja para unirse y organizarse, sus productores pueden convertirse en simples maquileros.

7. Hay que establecer herramientas propias de control para las crisis. Las crisis de mercado son normales, pero también previsibles. Por ello, el propio sector, una vez organizado y controlando la oferta, puede establecer mecanismos propios de control. Se pueden realizar a través de un fondo propio contracíclico o a través de retiradas preventivas que ayudan a mantener los precios en momentos en los que la demanda cae.

8. El problema no es el precio, es la calidad. El descenso de consumo de fruta de hueso en España es una realidad que, paradójicamente, coincide con el incremento general en el consumo de frutas y hortalizas. Es decir, mientras existe una tendencia a tomar más vegetales, el consumo de la fruta de hueso cae. Esta sería una cuestión que habría que analizar debidamente, porque podría estar ocurriendo que el consumidor no se sienta satisfecho con la calidad de la fruta que compra.

9. Hay que definir estrategias conjuntas de mercado. Si el sector de la fruta de hueso se encuentra organizado, se pueden establecer estrategias conjuntas de mercado que ayuden a gestionar la comercialización y a obtener unos buenos precios.

10. Es preciso crear marcas y comunicarlas bien, vinculándolas a productos de calidad. Para incentivar el consumo, diferenciarse en el mercado y también ayudar a la distribución a la venta de los alimentos, la promoción es una herramienta necesaria. Sin embargo, gran parte de la producción agroalimentaria española no ve la necesidad de comunicar. Diferenciar, crear notoriedad y dejar huella deben ser los objetivos